miércoles, abril 20, 2005

Receta de cocina

El niño de familia noble siempre gustó de comer a la misma hora y, por supuesto, como paladar bien avezado, siempre gustó de comer los platos de los mejores cocineros. Sentía ya desde hacía tiempo predilección por una vieja cocinera que le preparaba infinidad de variados y exquisitos platos. Al traerle cada comida, las más veces, la cocinera era aficionada a introducciones y reseñas sobre los orígenes y procedencia de cada plato: "verá usted, este plato nació como superviviencia de un pueblo en mitad de un viaje por...", pero el niño, aun siendo el mayor acólito de sus comidas, siempre interrumpía irrespetuosamente: "¡Calla!, no quiero oir esas historias, manosealas con otros, aquí se te remunera por preparar comida y no por hablar, ¡a la cocina!, a mejorar tus habilidades culinarias y deja a otros las verbales".

Y tuvo que llegar la muerte de la anciana cocinera, provocando el mayor de los disgustos en sus ayudantes y, sobre todo, el drama profundo del niño, el profuso devorador de sus platos. Ante la poca eficacia de los cocineros suplentes en la preparación y localización de nuevas recetas, el niño preguntó al borde de la desesperación: "¿pero por qué no dejó instrucciones de cómo encontrar esa comida si sabía que la muerte le llegaría pronto?", y uno de los ayudantes le respondió: "Señor niño, ella siempre le intentó contar la historia de cada alimento, su localización exacta y sus modos de preparación, pero usted nunca le dejó empezar ni acabar ninguna de esas instrucciones que ahora sus gritos reclaman, simplemente creyó que las palabras de una vieja serían sólo sus melancólicas historias y la recluyó al silencio de sus platos para su disfrute diario sin pensar en que este momento acontecería tarde o temprano".

lunes, abril 18, 2005

Ella

Ella está salvada de todo
[y yo feliz de que lo esté]

Ella es feliz ahora que sale el arcoiris en su día de nubes y lluvia
[y yo feliz de que lo esté]

Ella está enganchada al amor
[y yo feliz de que lo esté]

Ella es Feliz
[y yo, como su amiga que soy, estoy feliz de que lo esté]

sábado, abril 16, 2005

El Despertar de Keko Ponte

Despertar - Keko Ponte.mp3


Andaba Keko Ponte componiendo

cuando descubrió un Despertar maravilloso

capaz de embaucar a todos aquellos que escuchan con atención...

viernes, abril 15, 2005

Leyenda

Cuenta la leyenda que el Cielo fue Infierno y el Infierno Cielo. Así sucedió durante mucho tiempo hasta que los protagonistas de cada uno dijeron que querían mudarse, que se habían cansado ya de su lugar de origen y que ahora preferían cambiar la decoración de sus casas [uno tenía todo muy frío y el otro muy caliente... cosas de colores]. Ahora nos encontramos lo azul en lo rojo y lo rojo en lo azul o, lo que es lo mismo, el Cielo en el Cielo y el Infierno en el Infierno .

¿Quién dijo que el Cielo es Azul y el Infierno Rojo?

miércoles, abril 13, 2005

Cosas del Cielo

Una noche de aquellas observé el firmamento y fui testigo de la discursión mantenida entre una Estrella ciertamente vanidosa y una Nube resueña y juguetona.

-Aparta de aquí, tonta -refunfuñó la vanidosa Estrella- ¿Acaso no ves que no me dejas lucir?
-¿Qué? -sonríó la alborotada Nube- ¿Quién eres tú? ¿Te crees mejor que los demás o simplemente tu ego te puede?
-Si no apartas los viajeros se perderán. Sin mí no sabrán caminar pues yo soy su guía -le contó la Estrella con altivez.
-Bien, y si yo no paseo por aquí -respondió [ajena a la altivez] la juguetona nube- las flores no crecerán, los animales no beberán y la naturaleza morirá... y ya nadie nunca más te podrá contemplar -dejó caer con avidez.
-Entonces, ¿qué hacemos? -preguntó angustiada la Estrella a su [en ese instante] aliada Nube.
-¡Yo soy pasajera! -le dijo Nube con aquella alegría de quien sabe que la verdad duele más que un puñal-. No me guardes rencor.

Temblores sencillos de una elección: Toma 2ª, Estados alterados de apariencia

Para las heridas, vendas; para los monstruos, disfraces. Monstruo en vigilia, deja de llorar en la puerta del paraíso al que sueñas entrar, ponte la máscara, borda tu metafísico disfraz, ¿para qué fueron creados los disfraces sino?, vuelve a tu nacimiento, vuelve a criarte a tí mismo, pergeña tu vida, monstruo, el paraíso al que accedes es recreado, mundo en representación, roba y señala con el dedo, baila al compás de esa música con tu precioso disfraz...

Razón dormida: niño juguetón sin restricciones a su deseo, Dios en la antesala de la Creación.

Irónicamente, al hombre le ha resultado más fácil esconder a Dios que a sí mismo.

¿Preguntas sin respuestas?... ¡feas solteronas sin pretendientes libres!

¿Enseñar a morir, a vivir?, debería enseñarse que esto no se enseña, se padece.

lunes, abril 11, 2005

Testamento de dos que murieron por un hijo, Esencia

Preferimos la semilla al fruto.
Preferimos las uvas al vino.
Preferimos la potencia al acto.
Preferimos significado a significante.
Preferimos nubes a lluvias.
Preferimos problemas a soluciones.
Preferimos el Padre a El Hijo.
Preferimos el alcaloide a la droga.
preferimos la intuición a la expresión.
Preferimos la pregunta a la respuesta.
Preferimos el origen al resultado.
Preferimos preferir a aceptar. Y punto.

Fábulas etílico-orféicas o alfarería de la realidad

No llegaría a ser de otra manera que de refilón, al azar, en mitad de un tránsito, cuando observé cómo ella caía por el túnel hacia el Averno, y sí, la tentación asomó: "¿por qué sigo a esta corte si yo, como ser negativo urgentemente punible, también merezco ser (auto)arrojado al infierno?", "¿pero quien es el guapo que se condena públicamente al infierno?". Yo, enmarañado entre gente, llaves, exigencias, caricias capilares, angulaciones, arrastré extremidades (propias y ajenas) hasta donde acabaran algunas angulaciones, que me soltaran el cuello, porque el estrangulamiento no tenía como fin la muerte sino, la simple tortura, y como buen trance de tortura, siempre hay pequeños márgenes de sosiego donde se saborea realmente el dolor precedente. El caso es que en esa sala a la que accedes en mitad de la ebriedad donde el tiempo es sólo un rumor indemostrable y el espacio una arbitrariedad colorista, llegó una voz que ¿era de él o mía?; no, era mía, me hablé a mí mismo (esquizofrenia latente): " vamos, corre, al Infierno a por Euridice", y rápidos como si nos esperara un vergel paradisíaco acudimos cual desesperado Orfeo apor Euridice donde allí nos embriagaríamos de quien sabe qué, cómo o con qué sentido, en fin, yo acabaría exhortándole, en mitad del tránsito fuera del infierno ( y aquí acaba el tinte mítico y entra la inefable estupidez humana): "Euridice, pronto, que se ven las luces de la realidad, mira hacia atrás para que tu destino te corresponda y vuelvas al Hades, así podremos volver a repetir tu sublime rescate y una vez, y otra, y otra... qué envidia me das Sísifo.

Incógnito Dualismo

Mi identidad es clara:

Eurídice Meets Baco

Eurídice cuenta historias, cuentos, extrañas fantasías que pasean por su mente sin que ella sepa que están ahí, morándola sin intermitencia alguna.

Baco cuenta también historias, cosas que se le pasan por la mente y en su día a día. Es filósofo nato e innato está en él el hecho de razonarlo todo con una superioridad suprema. Es un Dios increíble. Yo lo adoro.

Los dos viven en su mundo de peripecias. Se encuentran en sitios donde hay mucha gente, en donde olvidan a todos y todos les miran.

Baco invita a Eurídice a beber del cáliz de su sangre, del ser de su ser; y ella acepta encantada, pues el sentimiento que éste le invita a vivir le hace viajar por esos mundos moradores de buhardillas, desvanes, nubes, estrellas y Paseos de Sabiduría. Morfeo llega después, con la niña Lucía y los peces de colores.

No creais que Baco no viaja en compañía de Eurídice ¡sí lo hace! Viaja por parajes de ensueño, por lugares donde nada es aprendido, todo es sensitivo. Busca metas más allá de las metas, los clavos se le quedan cortos y la vida se le hace larga [su meta es una metameta]. Lo último que ha querido dejar patente en mi vida es que Saturno devoró a su hijo porque no quería que ocupase su lugar...

... ¿y si yo decido revelarme?

¿Les molestará?

Saturno devorando a su hijo

Es esta historia, edípica historia vertida en toda la trayectoria de los pueblos, la incesante batalla padre-hijo, metafórico santo y seña de la crisis del hombre al prolongar su semilla al mundo, y no sólo como progénie, sino como obra, hecho o idea, y en esta situación todo ser humano, sin delimitación genérica, tiene mucho que decir. Saturno devoró a su hijo en el arranque pavoroso de conservación al saber que su hijo ocuparía su lugar, en el horrendo sentimiento de hundirse en el olvido-muerte, no olvidar-morir que Saturno hizo lo mismo con su padre Urano y sabía lo que podría sobrevenirle.
Estamos a diario enfrentándonos a nuestro hijo, que es el resultante dramático de la homínica ecuación mundo/interpretación/interacción = Realidad. El hijo que, como representación, reúne en sí toda la carga de riesgo que posee la posibilidad de que la imagen proyectada sustituya al sujeto que la proyecta, que el hijo sustituya al padre, algo que, como preconiza toda tragedia griega, HUMANA, debe ser enfrentado tarde o temprano con consecuencias impredecibles; de ahí que, con espectacular voracidad, Saturno (yo, tú, él, nos, vos, ellos) acabe devorando al retoño con la esperanza de vencer, a la vez que a ese implacable Cronos que nos agita en su particular escenario, al status de Dios/Ser Humano que observará el mundo sin posibilidad de corrección o explicaciones; Momento manda, y trasladadas las imagenes de Saturno al momento, llegarán e influirán al resto de la materia, animada o inanimada, contenido del orbe. Difícil dominar este carro guiado por caballos tan rebeldes y por tan trabado camino, ¿por qué no?, nos es menester devorar todo lo que huela a real sin ninguna rémora, sacudir las calles comiendo, con firmes bocados, deshuesando con furia el alimento, para digerir y proveer de nutrientes a lo verdadero e importante, nuestro cuerpo, que lo externo (alimento) transfigure la materia (ser) a partir de la interiorización (ingestión), ya está bien de asumir tanto la metafísica del ser como las aborrecibles contorsiones de la materia circundante. ¡Canibales!, encended las antorchas, que se alumbren bien en la noche los nuevos mensajes de la hipeontología

sábado, abril 09, 2005

Temblores sencillos de una elección (toma 1ª)

Estoy vacío. (un vaso sin usar)

El encorvado itinerario de transigir con el Abstracto, como entregarse sin ningún pánico a ser devorado por el monstruo que siempre estuvo esperando el momento en que se deshicieron las percepciones ingratas de un olvido cuando yací bajo la jerarquía de los bailes de la mente consciente.

Toda gente de bien sabe que un exceso en la ingestión de casi cualquier alimento desemboca en un lustroso vómito. Y qué verdad es que el cuerpo reacciona de la misma guisa al tragar la realidad...

El mundo sobre mis hombros... cuán útil ilusión para quien me lo colocó encima.

Estoy vacío. (un vaso usado)

Niño y clavo (más cerca de lo que yo creí en un principio)

(Era su obsesión desde hacía una semana)Niño está intentando saltar para tocar un clavo inserto en la pared pero tan sólo logra rozarlo. Largo tiempo después se acerca su padre casi desesperado de observar los vanos intentos del niño; después de arrancar con un alicate el clavo, marca con tiza una línea cinco centímetros más arriba, diciendo: -Ahora no intentes alcanzar la anterior altura, sino que tienes que llegar aún más alto y tocar esta línea, y es más, te prohibo que vuelvas a la anterior altura-. Niño, aunque bastante desconcertado por lo absurdo de la orden, obedece e intenta en no pocas ocasiones y con el mismo empeño alcanzar el nuevo límite obteniendo evidentemente el mismo y frustante resultado. Varios días después, Niño, moralmente abatido por esa tortura, coge una silla y marca la distancia anterior donde estuvo el clavo, pensando para sus adentros: -Ya está bien, si voy a tener que sufrir esto, al menos que sea en la altura que yo quiero y no en esta imposición tan estúpida-. Para su sorpresa, descubrió que si bien con difucultad, podía llegar a la distancia donde estaba el clavo, cosa que antes nunca pudo conseguir, y entendió. En ese momento miró y sonrió al padre y éste, compartiendo el mismo gesto, acabó diciéndole: -Estoy muy orgulloso pequeño, sé obstinado, aprendiste que siempre debes ir más lejos aún de lo que te enseñe el mundo, porque aunque quizá nunca llegues a donde soñabas, seguro que llegarás a distancias que no pensabas- .

Niñillo caprichoso!!, como todos en realidad... ¿y no son los obstinados caprichos de un niño/hombre los que acaban por descubrir secretos?

Se sigue la tendencia salpimentando el sitio con otra
parábola. Amén

viernes, abril 08, 2005

El niño Carlitos

Entre nubes de colores andaba Carlitos saltando, cuando una de ellas le habló. Le dijo que tenía que bajarse, que ya estaba cansada de tanto aguantar el peso de la corporalidad. Contaba que ya era mayor y tenía muchos achaques. Carlitos se decepcionó porque pensaba que las nubes aguantaban todo eso y más ¡si hasta soportaban el peso del arcoiris! Entonces, cuando estaba a punto de bajar sobre el color azul, una voz le susurró:

-No le hagas caso, es la nube negra. Es la nube más triste de todas... sabe que ya se aproxima su hora de lluvia...

jueves, abril 07, 2005

Pigmentos de Vida

El tintineo de copas me despertó. Eran casi las cinco de la madrugada y aun estaban ahí, festejando la llegada del sofocante verano... Nuestra amistad era sólida [cosa insólita en los tiempos que corren]. Nos conocimos un día cualquiera de esos en que el techo se te viene encima y necesitas salir a respirar. Noches de insomnio, madrugadas de tejedor de ilusiones rotas, asfixiantes horas muertas en el desván... cualquier cosa por salir de allí. Así que salí. Me fui a pasear a la ciénaga para hacerle una visita a la bandida luna cuando, de repente, una parda figura de aroma sensual se me apareció tras los matorrales. Era ella. Como un ciclón su presencia me arrebató un suspiro y no pude más que mirarla sin parpadear. El negro cielo estrellado fue testigo de ese amor tan secreto que por ella comencé a profesar. Desde entonces, somos concursantes en nuestra propia vida, costilla con costilla, condena con condena, ficción con ficción; serenos, pintorescos. Así somos nosotros. Contínuo baile de máscaras y, sin embargo, nos queremos.

-Echa el cierre. Ahora te quiero disfrutar yo...

domingo, abril 03, 2005

Cosas del Colegio

-El que quiera hablar que levante la mano.- Sentenció la maestra con cierto aire de patata recocida.

Ella no sabe que sus alumnos están haciendo un complot para que la echen. Dicen que imparte mal las clases, que no se expresa como debiera y que el tono de su voz es desagradable al oído. Un día, cuentan ellos animosamente, pegó tal grito que hasta los cristales de las ventanas vibraron. Otro, siguen contando, al subir el escalón que hay justo antes del acceso a la pizarra se cayó ¡menudo batacazo! todos rieron,¡claro! lo que a ella le produjo una enorme ira. ¡Acabaron castigados copiando ciento cincuenta veces 'de la profesora no se ríe nadie'!

La caja de cereales de buena familia ( idea e imagen).

Y fue que me dispuse a preparar un plato de cereales, los busqué donde siempre están colocados, en la alacena de la cocina. Siempre, como hábito al límite de la superstición, compro el mismo tipo de cereales, el mismo sabor, la misma marca, la misma caja. Al llegar a la cocina, abro la alacena, busco y rebusco con inquietud en los estantes, en los anaqueles, porque no consigo ver la caja de cereales entre tantos variados alimentos, me desespero preguntándome dónde pueden haberlos recolocado sin avisarme... al rato descubro por pura casualidad la bolsa de plástico que contiene los deliciosos cereales, que a la vez está contenida en la caja de cereales, y en ese momento recuerdo que días atrás tiré la caja, y entiendo cómo estuve tanto tiempo buscando los cereales sin haberlos encontrado habiendo estado en todo momento en su lugar habitual. No los encontré porque mi hábito era reconocer la presencia de los cereales al acudir a por ellos por la llamativa caja que los albergaba; lo que buscaba de inmediato e inconscientemente era la caja de cereales; sí ¿a cuantas cosas, situaciones, y a cuantos niveles nos hemos adiestrado con la misma pauta buscando la representativa caja cuando en verdad buscábamos lo que contenía?.

sábado, abril 02, 2005

Exacerbos

La naturaleza de Carne es la única realidad dúctil, presta a ser revisitada sin reparo. Después de que cualquier estímulo nos sea suministrado, después de una sensación, ya no queda nada más hasta la siguiente. El tramo que va de una sensación a otra es hábito, costumbre, inercia mecanizada a través de cada sistema de humanización.

Sin duda un acto volitivo con absoluta decisión y sin vacilar, es un acto más de la naturaleza, más allá del ser que lo lleve a cabo.

La historia del Hombre: una casualidad, un reflejo, una intuición, una reflexión, una elección, una estructura, un hábito, un deterioro, un desorden, un comienzo.

Otra vez, busco dentro, me doy la vuelta, posicionamiento fetal, inconsciencia a voluntad; sólo un proceso fisiológico...

Confesión de un muy débil: Cuánto dolor en el parto de la idea; cuán grande suele ser el embarazo de idea alguna en el alma, y cuánta tragedia hemos de soportar impotentes al morir nuestro hijo antes de ver la luz o rozar el mundo que nunca lo reclamó.

Vacío es el estado del que siempre se podrá escudriñar una realidad aséptica, saludable, dolorosa y parca.

Una guía del entendimiento no exime al cuerpo de su función y objetivo inmediatos a no ser que Cielo e Infierno valgan la pena.

Poesía: La antiquísima prueba histórica más flagrante del intento del hombre por atrapar, encerrar, diseccionar y aniquilar todas las maravillas que nos regala el Creador que escapan a su entendimiento.

viernes, abril 01, 2005

Pequeña Historia Interminable

Se encontraba el pequeño Sr. Godo tomando el fresco bajo el pequeño Sr. Sauce [el llorón, sí, el llorón] cuando, sobresaltado, se vio atropellado por una pequeña lagartija verde, verde, verde (muy verde).
-¿Qué te pasa? -pregunta el pequeño Sr. Godo.
-Nada... -titubea la pequeña lagartija verde, verde, verde (muy verde).
-De la nada no se huye -replica el pequeño Sr. Godo.
-¡Sí se huye de la nada, es inmensa y traga todo aquello que encuentra a su paso!
-Mmm, interesante... -rumia el pequeño Sr. Godo.
-¿Por qué? Quizás si la hubieras visto no te lo parecería -refunfuña la pequeña lagartija verde, verde, verde (muy verde).
-Puede ser, pero si no la he visto es porque no tengo tiempo. ¡Hay muchas cosas en mi cabeza! -responde el pequeño Sr. Godo mientras se le posa una mariposa en la oreja izquierda...

¿Y de qué hablará sino una impostura de Baco?

24:48 a. m., en la concavidad de un momento entre flexiones abro el diccionario apareciéndo justamente la palabra clave de este retal: Dionisio, Dionisos... dionisíaco, y hablar de la absoluta casualidad de la convergencia entre mis prospecciones mnémicas y la página revelada daría oportunidad a la suspicacia con respecto a tal acontecimiento. No!, no daré alimento a esa situación, todo quedará así, como preestablecido de antemano arrastrándome tal momento a la urgencia de plasmar las intuiciones contextuales de lo dionisíaco en mi circunstancia. Las pienso con mucho atropello, flexiones no dejan suavizar el afluente del pensamiento; entonces, atropellemos el orden esforzado con la exactitud necesitada; monstruo indeseable, pero a todas luces imposible de evitar:
Un buen Dionisos nunca calmará ni establecerá hábito en sus costumbres, porque alaba el momento crítico que precisa todo acto de creación, y todo momento crítico emana de la manifestación cuasisísmica de un sentimiento en colisión con la arquitectura mental laborada en el tiempo, la que sostiene una personalidad cabal, cotidiana, rectilínea, social, civilizada. Inflingirse dolor es la suma causa de la búsqueda del placer absoluto en este trasiego cíclico post-uterino que es la existencia ( ¿alguien con un poco de piedad encuentra límites a la representación de esta palabra?)e esta especie. Y Dionisos define su placer sintiéndo el apoteósico dolor de su festival de autodestrucción, la más carnal simbología de la experiencia más cercana a la divinidad a que puede acceder Hombre: nacimiento-muerte, creación-destrucción, forma-caos, dolor-placer, éxtasis del universo en la mundanal fiesta muy a la griega a la que nos invita con sus mujeres, laúdes y faunos. ¿Y qué siembra esta tierra ávida de tantos excesos?: el hecho, factum, el efecto, la catarsis, el símbolo, la imagen, La Representación, ese coqueto y denso velo colocado para llevar a esa criatura llamada realidad por todos los parajes y necesidades que precise el mundo de la mano del la complejidad que inventan los sentidos para la naturaleza que moldea sus semblanzas todo ello, siéndo parte procesual del gran trauma del Hombre, el desapego, iniciado con el arranquee violento de nuestra madre, después de nuestra familia, de las personas que llegamos a soportar, y finalmente de la vida, con la llegada de la muerte, todo ello revestido con los laureles del buen celebrador Dionisos a quién agradecidos estamos por dejarnos beber de este vino. Ya hablaremos...

jueves, marzo 31, 2005

La niña Lucía

Lucía es empujada al País de los Sueños por su papá. Ella cierra los ojos y comienza su viaje por senderitos muy chiquititos muy chiquititos. Allí se encuentra su amigo Morfeo [buen conversador] al que le cuenta cosas acerca de sus sentimientos y del por qué de su estancia en ese lugar. Ella dice que se siente liberada, que tanto estrés en la realidad le estresa y que los mayores se preocupan por cosas sin importancia como por qué tira el chupete o se chupa el dedo; él dice que es su sitio, y que si un día se ha de ir seguro que morará en los dibujos animados [cuenta que es lo que más se parece a su tierra]. Morfeo susurra a Lucía bellas canciones de amor porque ella le evoca ternura; después, le sopla en la nuca y le hace vagar por praderas, valles, lagos y, finalmente, por un océano inmenso lleno de peces de colores que saltan y hablan y cuentan y susurran y preguntan '¿Dónde está Nemo?'. Ella ríe. Recuerda lo que Morfeo le dijo acerca de su mundo y los dibujos animados. De repente, un bicho muy raro le pica en la mano y ella despierta. 'Qué pena', se dice a sí misma, 'qué pena haber despertado... ahora que estaba encontrando a Nemo va Morfeo y se pone celoso'.

miércoles, marzo 30, 2005

Un día de aquellos

Portando un saco de huesos camino sin cesar por el Paseo de la Sabiduría; intercambio huesos por estrellas y estrellas por vacas y vacas por toros y toros por gallinas y gallinas por huevos. Así, puedo comer algo decente. Un día, un día lejano lejano, me quedé con una estrella por saber qué era eso de tener una estrella. Reconozco que al principio me gustó, pero después sólo me daba problemas. Ella no paraba de decir "Púleme esta esquina. ¡No! mejor la otra..." y así noche y día, hasta que una noche me cansé y se la ofrecí a Luna [matrona de estrellas]. Luna estaba feliz con mi ofrenda ¡ya era mamá! había adoptado a su primera estrella. Y como no tenía nombre [nunca pensé que fuese necesario] ella le llamó Lucero [era estrella macho].

martes, marzo 29, 2005

Eurídice Meets Baco

Caminando en la androginia de este blog
podemos divisar
al arlequín que camina en busca del cosmos
y la bifase heurística.

Abrimos, pues, la veda
hacia mundos jamás soñados...

...inmanentes en todo.